Héroes del Silencio

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Héroes del silencio se formó en la ciudad de Zaragoza a mediados de la década de los ochenta, dándose a conocer de inmediato por toda la región. Fue el momento en el que Enrique Bunbury entra a formar parte del grupo de Juan Valdivia y su hermano, Zumo de Vidrio.

Debido a su rápido éxito, pronto fichan por la discográfica EMI y, a finales de 1987, el grupo presenta su primer mini-álbum, titulado ‘Héroe de leyenda’. Tras este mini disco, Héroes del silencio se presentan en Madrid, en el Festival de San Isidro, donde dan a conocer la fuerza de sus canciones y su calidad en directo.

En 1988 publican su primer álbum, El mar no cesa, alcanzando el disco de platino en muy poco tiempo, convirtiéndose en uno de los grupos más exitosos del momento. Después de la edición del disco, la compañía hizo una buena promoción del grupo y una gira que les llevó por todo el territorio español.

A finales de 1990 vuelven al estudio para grabar nuevo material, su segundo disco: Senderos de traición, un conjunto de canciones extraordinariamente poderosas y emocionales que ilustraban perfectamente la profundidad de la habilidad musical del grupo y la carismática presencia de Enrique Bunbury, con temas como “Entre Dos Tierras” y “Maldito Duende”.

La crítica los empezó a llamar los The Mission españoles, al tener muchos puntos en común como el tipo de arpegios,las letras crípticas, la sonoridad en general, la estética y la simbología. En dos semanas, este álbum se colocó en el número uno de ventas en España con unas 400.000 copias. Tras la correspondiente gira por España, en Septiembre de 1991, un promotor alemán fue persuadido a escuchar la música del grupo.

Estaba en proceso de organizar lo que iba a ser el mayor festival en Berlín: “Rock against Racism” (Rock contra el racismo), una protesta de celebridades musicales de varios países ante el resurgimiento del fascismo en Europa, y particularmente en la recientemente unida Alemania. De esta forma, el promotor alemán los invitó a tocar en el festival, que se realizó a finales de 1991 en Berlín. Su presentación en el festival fue la forma en que estalló su fama en Alemania. Casi se puede asegurar que esto fue también su apertura al público europeo, ya que después se embarcaron en una gira continental que abarcó Alemania, Bélgica, Suiza y Francia y unas ventas en Europa de unas 800.000 copias.

También hubo gira sudamericana para la promoción de este disco, lo que supuso un buen empujón a las ventas, 175.000 ejemplares más. En esta gira sudamericana conocieron a un guitarrista del cual Juan se hizo buen amigo: Alan Boguslavski (México).